Desde 2016
Nosotros
Esto empezó en 2016, con una sola persona, una finca en el Campo de Níjar, a un paso del Cabo de Gata, y ninguna marca detrás. Un agricultor que cultivaba tomate para otros, aprendiendo el oficio en el único sitio donde se aprende de verdad: entre las plantas, a las horas en que aprieta el sol.
Durante años el tomate salió de este campo con el nombre de otros. Se cortaba con el mismo cuidado que hoy, se elegía con la misma exigencia. Pero lo que pasaba después —cómo se trataba, cómo llegaba, con qué nombre— ya no dependía de nosotros. Y cuando conoces de primera mano todo el trabajo que hay detrás de cada caja, quieres asegurarte de que ese cuidado se mantenga hasta el destino.

En 2023 llegó el día de dar el paso. Comercializadora propia. Nombre propio. Stella del Cabo.
Con nuestra propia marca mantenemos una forma de trabajar arraigada al campo y orientada a un producto premium. Envasamos allí mismo, tomate a tomate, seleccionando cada fruto y comprobando en el momento que cumple nuestro estándar. Ese cuidado directo nos permite proteger mejor la calidad del producto hasta que llega al cliente, en España o en cualquier destino europeo.
Los sabores más naturales no es un eslogan que nos pusieran. Es lo que hacemos, contado en cuatro palabras.
Nuestros tomates